Domingo 15 Diciembre 2019

Mi Camita - Libro Infantil Recomendado del Mes

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Libros Infantiles Ilustrados

Beneficios de los Cuentos en los niños

La lectura es importantísima en la etapa infantil.

Los cuentos infantiles, están adaptados a los niños, son fácilmente entendibles y les abren las puertas a formar mundos propios en su interior.

Las historias aparentemente sencillas de los cuentos infantiles ilustrados suelen estar adoptadas para que el niño entienda perfectamente lo que está leyendo y, a la vez, para abrirle otros mundos, otros horizontes.

Los cuentos son uno de los mayores potenciadores de la imaginación infantil, infinitamente por encima de, por ejemplo, la televisión, que tiende a pasivizar a las personas, y que, más que potenciar, anula la imaginación de los sujetos que pasivamente la contemplan.

Porque ciertamente es importante controlar los contenidos televisivos que consumen nuestros hijos, pero, en cambio, pueden leer centenares de cuentos y estaremos seguros de que eso es algo que solo les producirá beneficios.

Por supuesto, los buenos cuentos suelen tener algún tipo de enseñanza o moraleja, que puede ser muy beneficiosa para que el niño vaya asumiendo importantes valores que enriquezcan sus vidas.

Los cuentos infantiles ayudan a la relajación, concentrando al niño en un mundo paralelo y propio, liberándolo de las tensiones, les aportan seguridad.

El cerebro humano se construye a sí mismo. Las personas mejoramos nuestras competencias en función de nuestros intereses y de nuestro esfuerzo. Permitamos a nuestros hijos ampliar sus horizontes, llenemos su vida de buenos cuentos. 

Cómo contar un cuento

Un cuento no debe ser contado de cualquier manera, pero sobre todo lo que no se debería hacer es contarlo de una manera neutra y desapasionada, porque eso le resta casi todo el interés. Cuando contemos un cuento a un niño, hagámoslo siempre poniéndole dosis de emoción:

  • Ser expresivo.
  • Mostrar alegría en los momentos alegres y tristeza en los tristes.
  • Cambiar las voces según los personajes.
  • Extraer siempre una enseñanza positiva, explicando al niño aquellos aspectos que le sirvan para ser mejor.

Porque los cuentos infantiles ilustrados estimulan al niño en varias áreas

  • El lenguaje.
  • La imaginación.
  • Potencian la lectura.
  • Potencian el lenguaje oral. Es interesante no sólo contarles los cuentos a nuestros niños, sino que nuestros niños nos los cuenten a nosotros a su manera, escuchandolos atentamente y animándoles para variar la trama, a crear nuevos personajes, y finales alternativos. Preguntándoles qué pasaría si...
  • Los niños son curiosos por naturaleza y siempre están ansiosos y deseosos de conocer nuevos personajes y aventuras. Los padres podemos estar ahí para animar a nuestro hijo a reflexionar y profundizar en lo que ha leído.

Autoestima

Autoestima y mejora de las capacidades personales

La lectura ayuda a los niños a sentirse a gusto con ellos mismos, enseñándoles recursos y haciéndoles reflexionar sobre su propia vida y la de los demás.

El niño pequeño reconoce y se identifica con los personajes del cuento, haciendo suyas sus vicisitudes y sentimientos. De esta manera, el niño sale de su ensimismamiento interior y aprende a tener en cuenta los sentimientos y problemas de los demás.

Los niños, al identificarse con diversos tipos de personajes, adquieren mayor experiencia y seguridad en sí mismos.

Los cuentos infantiles son uno de los mejores recursos existentes para mejorar la estabilidad emocional y la autoestima en los niños.

Además, el fomento de la lectura en los niños pequeños les ayuda a tener mayor seguridad en el aula. Si nuestro niño ya sabe leer correctamente en voz alta, no tendrá que sufrir posibles comentarios despectivos acerca de sus competencias o capacidades. Pues los niños con dificultades de lectura y aprendizaje en muchas ocasiones suelen mostrar mayor inseguridad también en sus relaciones personales.

Características de los Libros Infantiles según la edad

Características de los libros infantiles en función de la edad.

 

La lectura en Niños de 1 y 2 años.

Grandes imágenes, fichas sin texto, con gran colorido. Habitualmente se trata de fichas que reflejan o representan temas concretos, para que el niño vaya aprendiendo y asociando. Por ejemplo, láminas con animales, con colores, con diversas formas geométricas, etc.

La lectura en Niños de 3 y 4 años.

A los niños de 3 años les encantan las repeticiones y también las situaciones graciosas. Con letras grandes y palabras sencillas, los libros para niños de 3 años normalmente les son leídos a los niños, pero las historias y las situaciones deben ser sencillas.

También son muy adecuados los poemas breves con gran cantidad de rimas.

Es importante estimular al niño e ir mostrándole palabras para que vaya poco a poco accediendo por sí mismo al mundo de la lectura.

En general ocurre con todas las edades. Pero a esta edad, cuando les gusta un libro, solicitan que les vuelva a ser leído una y otra vez.

La lectura en Niños de 5 y 6 años.

A partir de los 5 años las situaciones se pueden volver un poco más complejas. Muchos niños a esta edad ya tienen un sentido del humor muy desarrollado y les encantan los libros que proponen situaciones graciosas, con las que literalmente se parten de risa.

El niño normalmente ya está escolarizado y va comprendiendo por sí mismo palabras y textos sencillos.

Las ilustraciones pueden ser ya menos simples que en las etapas anteriores, aunque es importante que exista gran relación entre el texto y lo que se muestra, o probablemente el cuento no interesará al niño.

La lectura en Niños de 7 años

A partir de los 7 años, e incluso un poco antes, muchos niños ya son autosuficientes. Por supuesto, les sigue encantando y de hecho es muy recomendable que su padre o su madre o alguien cercano les sigan contando los cuentos.

Aquí ya los cuentos infantiles adquieren un grado de complejidad más elevado, siempre pensando que no se debe liar al niño con infinidad de personajes ni con complicados saltos espaciotemporales, pues al fin y al cabo se trata de historias para niños que siguen siendo pequeños, pero que ya pueden leer ellos mismos.

Las ilustraciones también pueden contener detalles y juegos ocultos, guiños al lector, que sentirá un gran placer al descubrirlos.

A estas edades los niños ya se toman los contenidos de los libros muy en serio, se identifican enormemente con los personajes y sienten como propias las situaciones injustas, por lo que debemos estar siempre muy atentos para darles todas las explicaciones que nos puedan pedir.

La lectura en Niños Desde los 8 y 9 años

Normalmente los libros adquieren una mayor cantidad de texto, que va aumentando según la edad. Ya son admisibles las novelas cortas infantiles. Muchas de estas publicaciones tienen un dibujo cada varias páginas, o incluso ya carecen por completo de ellos.